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ESPAÑA 1 PORTUGAL 0
Villa 63'
Pasan los años y el que les escribe cuando mira la luna tiene una duda eterna, el gran astro blanco está creciendo o menguando. Desde anoche lo tengo claro, estamos en cuarto/s ...creciente!!!
Lo reconozco, ayer antes del partido tenia miedo, pánico diría yo. Mi recién estrenada camiseta de la roja me apretaba tanto el cuello que me hizo mirar la etiqueta varias veces para cerciorarme que no había escogido la talla S del Zara niño. Una pizza abandonada en mi plato me miraba distraida esperando que se deshiciera el nudo de mi garganta para ser devorada. A mi alrededor españoles, muchos españoles, que como yo querían continuar soñando que el Santo Grial era posible.
Empezó el partido y tanto España como Portugal pronto mostraron sus cartas. La selección española buscaba la victoria mediante la escalera de color (Villa, Iniesta, Torres, Xavi, Ramos); Portugal apostaba por una triste pareja; Eduardo y Cristiano. El delantero del Madrid se fue del Mundial abatido, tranquilo crack!! Mourinho te devolverá la gloria. No tardó España en demostrar ambición y voluntad de que el partido no se alargara más allá de los 90 min. Un gran disparo de Torres y dos de Villa convalidaron, en 7 min. a Eduardo, el carnet de portero. Pero a medida que pasaron los minutos Portugal se fue encontrando más a gusto y España se fue incomodando. El tiro de Tiago en el min. 21 que tuvo que sacar Casillas en dos tiempos, no hizo más que confirmar el trabajo que me iba a costar acabarme la pizza. En el min. 28 CR7 se dispuso a lanzar uno de sus famosos tiros de falta, ¡que mal se pasa cuando lo tienes en frente!. El chutazo del luso dio la razón a los que afirmaban que el controvertido Jabulani fue diseñado por Nivea. El balón cambió 3 veces de dirección y Casillas lo despejó de milagro, España entera respiró. El rumbo del partido parecía haber virado hacia tierras portuguesas y en el min. 39 una perdida de Xabi Alonso casi nos cuesta el gol, Almeida remató un centro de Meireles junto al palo.
Las caras que tenia a mi alrededor no presagiaban lo que estaba por venir. El segundo tiempo empezó con el último miniataque cardiaco que padecerían nuestros corazones. Almeida se fue de Piqué y su centro rechazado por Puyol se envenenó, de tal forma que las décimas de segundo que tardó el balón en salir fuera nos pareció una eternidad. Fue la última señal de Portugal, estaban muertos aunque ellos todavía no lo sabían. En el minuto 55 llegó la acción que cambió el partido, LLorente salió por un desafortunado y voluntarioso Torres. Arriesgada decisión de Don Vicente. Me quito el sombrero con el seleccionador porque una vez más demostró que no se casa con nadie. El delantero del Bilbao hizo dos cosas maravillosas, trajo lucidez a España y miedo a Portugal. Un remate suyo en plancha nada más salir avisó a los portugueses de que España volvía a tener un 9. La roja subió una marcha más y empezó a tocar con inteligencia. Ramos se apoderó de la banda y Xavi de la música. Un taconazo suyo permitió al Guaje anotar el primer gol de España en el min. 63. Villa necesitó dos tiros para batir a Eduardo, la victoria española ya era imparable. De aquí al final, fue el regreso de la selección que todos conocemos. Claras ocasiones del omnipresente Ramos, otra de Villa y un cabezazo de Llorente pudieron ampliar la renta española. Sorprendió que Portugal solo apretara al final del partido, su impotencia se reflejó en el codazo de R.Costa a Capdevila que conllevó la expulsión del luso.
El pitido final llevó el estado de alegría al país. Una felicidad que viendo al personal, queda repartida al 50% entre el pase a cuartos y la sensación de haber recuperado nuestra identidad. Ahora que como Hansel y Gretel hemos encontrado las migas de pan que nos llevan al camino correcto no podemos permitir volverlo a perder. Paraguay acecha y será duro. Pero ahora, ya no me aprieta mi casaca roja y mi pizza sabe que perecerá en mi estomago, no tengo miedo...volvemos al paraíso.