EL BLOG DEL REAL MADRID

EL BLOG DEL REAL MADRID QUE NO TE PUEDES PERDER

Cuenta la leyenda que Damokles era cortesano de Dionisio I, El Viejo (siglo IV, AC), tirano de Siracusa, a quien envidiaba por su vida aparentemente afortunada y cómoda. El rey, con el propósito de escarmentarlo, decidió que Damokles lo sustituyera durante un festín, pero para ello dispuso que sobre su cabeza pendiera una afilada espada desnuda suspendida de una crin de caballo. De esta manera, Damokles pudo comprender lo efímero e inestable de la prosperidad y del lujoso modo de vivir del monarca. La frase la espada de Damokles se utiliza desde hace mucho tiempo, para expresar la presencia de un peligro inminente o de una amenaza.

El Real Madrid es como Dionisio I, el Rey al que todos temen y envidian; pero como tal, sujeto a las críticas más feroces. Su reinado siempre se ve envuelto en fuertes disputas en las que nunca faltan rivales para asaltar el trono. El Madrid siempre convivirá con esta amenaza histórica, su espada de Damokles dispuesta a cortarle la cabeza.

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28 jun 2012

PENA MÁXIMA, ALEGRÍA INMENSA

foto AS
ESPAÑA 0 (4)  PORTUGAL 0 (2)


Una inmersión de 5 minutos en agua helada fue suficiente para que mis dedos volvieran a cobrar la movilidad necesaria que 90 minutos, una prórroga y los penaltis le habían arrebatado. Cesc se disponía a lanzar el penalti que debia llevar a España a su tercera final consecutiva. Eurocopa, Mundial y Eurocopa era la posible triple corona de la que solo once metros nos separaba. Una pena máxima que se transformó en una alegría inmensa.

Una vez construido el tejado vayamos por la casa. España fue de menos a más como casi siempre, todo sea dicho. La presencia de Negredo vislumbraba un partido que solo la prórroga consiguió. Portugal no se atrincheró atrás como se esperaba y presionó arriba a una España que no encontraba soluciones. El tiempo pasaba y las ocasiones también. Si bien es cierto que los nuestros no pasaron muchos apuros, no lo es menos que España no se encontró agusto en los primeros 90 minutos. La Roja controlaba el balón pero no el partido. Muestra de ello fue la última jugada del partido que afortunadamente para nosotros dio paso a la prórroga. Un corner a favor se convirtió en un suplicio en contra. Una contra portuguesa acabó en un mano a mano que Ronaldo mandó fuera. Estaba tan metido en el partido que hasta se me escapó un Messi, Messi... Dios me perdone.

Pero llegó el tiempo extra y con este emergió la estrella. Esta selección tiene un don, don... Andrés Iniesta. El antiheroe volvió a surgir al rescate de la Roja y secundado de un gran Pedro y un sobervio Jordi Alba nos endulzaron la prórroga. Portugal suplicaba los penaltis y el destino accedió a sus deseos. 

Pero el guión que este había redactado se iba a antojar maravilloso para los nuestros. Para mayor gloria, el camino se recorrería cuesta arriba. El fallo inicial de Alonso ponía contra las cuerdas a un equipo acostumbrado a vivir al límite. Pero como no andabamos sobrados de pulsaciones apareció rapidamente el médico de cabezera; Casillas devolvía las cosas a su sitio. Iniesta, Piqué y Ramos si cumplieron su objetivo. Ramos lo hizo por partida doble. Le marcó un gol a Rui Patricio y otro a ... Neuer.

Y entonces llegó el cuarto tiro de Portugal. Bruno Alves lanzó un misil que debía estrellarse en algún sitio. El destino elegió la madera y nosotros le amamos por ello. Pero todavía quedaba una última curiosidad para cerrar el círculo. Cesc, al igual que en la Eurocopa anterior contra Italia, debía meter el quinto. Yo, todos vosotros y el mismo Cesc, lo sabiamos. El balón iba a ir para adentro, Portugal para afuera.

España verá por televisión como Alemania e Italia se despellejan por tener el honor de compartir final contra un equipo histórico. Un general romano dijo una vez que lo que se hace en vida tiene su eco en la eternidad. La Roja ya es leyenda y solo está a un paso de la inmortalidad. 

30 jun 2010

REGRESO AL PARAÍSO

                                                                                        fuente As
ESPAÑA 1  PORTUGAL 0
                                   Villa 63'

Pasan los años y el que les escribe cuando mira la luna tiene una duda eterna, el gran astro blanco está creciendo o menguando. Desde anoche lo tengo claro, estamos en cuarto/s ...creciente!!!

Lo reconozco, ayer antes del partido tenia miedo, pánico diría yo. Mi recién estrenada camiseta de la roja me apretaba tanto el cuello que me hizo mirar la etiqueta varias veces para cerciorarme que no había escogido la talla S del Zara niño. Una pizza abandonada en mi plato me miraba distraida esperando que se deshiciera el nudo de mi garganta para ser devorada. A mi alrededor españoles, muchos españoles, que como yo querían continuar soñando que el Santo Grial era posible.

Empezó el partido y tanto España como Portugal pronto mostraron sus cartas. La selección española buscaba la victoria mediante la escalera de color (Villa, Iniesta, Torres, Xavi, Ramos); Portugal apostaba por una triste pareja; Eduardo y Cristiano. El delantero del Madrid se fue del Mundial abatido, tranquilo crack!! Mourinho te devolverá la gloria. No tardó España en demostrar ambición y voluntad de que el partido no se alargara más allá de los 90 min. Un gran disparo de Torres y dos de Villa convalidaron, en 7 min. a Eduardo, el carnet de portero. Pero a medida que pasaron los minutos Portugal se fue encontrando más a gusto y España se fue incomodando. El tiro de Tiago en el min. 21 que tuvo que sacar Casillas en dos tiempos, no hizo más que confirmar el trabajo que me iba a costar acabarme la pizza. En el min. 28 CR7 se dispuso a lanzar uno de sus famosos tiros de falta, ¡que mal se pasa cuando lo tienes en frente!. El chutazo del luso dio la razón a los que afirmaban que el controvertido Jabulani fue diseñado por Nivea. El balón cambió 3 veces de dirección y Casillas lo despejó de milagro, España entera respiró. El rumbo del partido parecía haber virado hacia tierras portuguesas y en el min. 39 una perdida de Xabi Alonso casi nos cuesta el gol, Almeida remató un centro de Meireles junto al palo.

Las caras que tenia a mi alrededor no presagiaban lo que estaba por venir. El segundo tiempo empezó con el último miniataque cardiaco que padecerían nuestros corazones. Almeida se fue de Piqué y su centro rechazado por Puyol se envenenó, de tal forma que las décimas de segundo que tardó el balón en salir fuera nos pareció una eternidad. Fue la última señal de Portugal, estaban muertos aunque ellos todavía no lo sabían. En el minuto 55 llegó la acción que cambió el partido, LLorente salió por un desafortunado y voluntarioso Torres. Arriesgada decisión de Don Vicente. Me quito el sombrero con el seleccionador porque una vez más demostró que no se casa con nadie. El delantero del Bilbao hizo dos cosas maravillosas, trajo lucidez a España y miedo a Portugal. Un remate suyo en plancha nada más salir avisó a los portugueses de que España volvía a tener un 9. La roja subió una marcha más y empezó a tocar con inteligencia. Ramos se apoderó de la banda y Xavi de la música. Un taconazo suyo permitió al Guaje anotar el primer gol de España en el min. 63. Villa necesitó dos tiros para batir a Eduardo, la victoria española ya era imparable. De aquí al final, fue el regreso de la selección que todos conocemos. Claras ocasiones del omnipresente Ramos, otra de Villa  y un cabezazo de Llorente pudieron ampliar la renta española. Sorprendió que Portugal solo apretara al final del partido, su impotencia se reflejó en el codazo de R.Costa a Capdevila que conllevó la expulsión del luso.

El pitido final llevó el estado de alegría al país. Una felicidad que viendo al personal, queda repartida al 50% entre el pase a cuartos y la sensación de haber recuperado nuestra identidad. Ahora que como Hansel y Gretel hemos encontrado las migas de pan que nos llevan al camino correcto no podemos permitir volverlo a perder. Paraguay acecha y será duro. Pero ahora, ya no me aprieta mi casaca roja y mi pizza sabe que perecerá en mi estomago, no tengo miedo...volvemos al paraíso.