foto As
REAL MADRID 3 ESPAÑOL 0
Dicen que la distancia más corta entre dos puntos es una linea recta. Bien, pues la menor distancia que existe entre dos porterías, es el Madrid. Quizás no juegue bien, quizás se le vea aún el cableado, incluso es posible que a veces desespere. Pero este equipo tiene el gol entre ceja y ceja, y sabemos todos lo persuasivo que puede llegar a ser cuando se lo propone.
El Madrid todavía no juega, pero el Madrid siempre da juego. Es lo que tienen los partidos del equipo merengue siempre pasan cosas; penaltis, expulsiones, polémicas y como no, goles. El Español salió como un tiro dispuesto a quitarse la famosa etiqueta de filial blanco. En el min. 4 Callejón agarró un centro de Verdú, el balón salió ajustado al palo; el Bernabéu también se ajustaba...los marcapasos. Dos minutos tardó el Madrid en responder a la afrenta con el tiro de Di María, Kameni lo sacó milagrosamente.
El balón se dejaba ver en las dos áreas, olfateando donde iba a realizar su primera parada. Así llegó el min. 27 cuando una falta botada por Ronaldo golpeó en la mano de Luís García. El jugador del Español tenía dos opciones, o dejar que le partieran la cara o penalti, el instinto de supervivencia decidió por él. Ronaldo lanzó, gol. El arbitro viendo el estado de "ansiedad" de CR7 le dio la opción de que marcara otra vez. Y el "ansioso" de Ronaldo volvió a repetir el lanzamiento. Esta vez, también Gol. Pochettino, Pochettino,...Bochettino, que te dije!.
Tras el descanso el Español decidió volver a probar suerte. Sergio García tuvo el empate en sus botas pero Casillas, que pasaba por allí, evitó las tablas. En el min. 56 Pepe cometió una falta de amarilla que debió ser roja. El arbitro pareció quedarse con la duda, así que aprovechó la siguiente mini falta del portugués para expulsarlo. El Madrid perdía un hombre, pero ganaba los 3 puntos.
Solo 2 minutos tardó el Español en confirmar este teorema blanco. Galán casi hace de Ufjalusi y Ronaldo casi hace de Messi. El arbitro, si hizo de arbitro. Roja directa. Mourinho pareció aprovechar el caos para colar a Arbeloa y Khedira, por Ozil y Di María. Y cuanto más caótico es el partido más se gusta el Madrid, más se reconoce. Un pase magistral de CR"agonías" lo aprovechó Higuaín para reivindicarse ante el gol, 2-0. Mourinho, listo como el hambre, cambió al argentino por Benzema. El francés se lo agradeció marcando el 3-0 final.
Lo sé. Aplicareis teorías varias. La de la castaña, vaya castaña de equipo. La del churro, vaya churro de goles. E incluso la del pimiento, no jugamos ni un pimiento. Pero la realidad es que el Madrid es como Bruce Lee. Se encuentra en un restaurante rodeado de 30 chinos armados con palos, cuchillos y katanas. Parece imposible que salga de allí vivo. Pero pim, pam, pum, bocadillo de atún en mano, sale por la puerta vivito y coleando. Be Water my friend!!