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SEVILLA FC 0 REAL MADRID 1
Una vez un lobo muy grande y fuerte nació entre los lobos y tan grande era que todos sus compañeros decidieron unánimemente llamarlo "León". El lobo, con una carencia de sentido igual a su tamaño enorme, pensó que ellos le dieron este nombre por ser en realidad un león, y dejando su propia raza, se fue a vivir finalmente con los leones. Una vieja zorra, viendo eso, le dijo: --Es mi intención no llegar nunca a hacerme tan ridícula como usted lo hace con su orgullo y vanidad; porque aunque usted tiene el tamaño de un león para los lobos, en una manada de leones usted es y seguirá siendo, definitivamente un lobo.
A los jugadores del Sevilla les habían dicho que eran leones. Los vistieron como tales, les pintaron la cara como ellos e incluso el Sanchez Pijuan pareció una jungla. Pero cuando se midieron de verdad con los hombres de Mourinho no pudieron ocultar su verdadera naturaleza, la del lobo.
El Madrid salió al campo reforzando sus cimientos. El trivote Lass, Khedira y Alonso pretendía controlar el "arrebato" inicial sevillista. Pero tras unos minutos de fuegos de artificio hispalenses, el Madrid decidió tomar las riendas del encuentro. Al cuarto de hora del comienzo, Benzema agarró un balón fuera del área. El francés se deshizo de dos defensas realizando un último recorte fabuloso, para terminar quitando las pinturas a Palop, 0-1. Curioso lo de Karim. Lo criticó Kaká, marcó contra el Mallorca. Le traen a Adebayor, marca ante el Sevilla. Por Dios, que le pongan el cartel de transferible ya!!!
El gol de Benzema desarboló al Sevilla. El Madrid se replegaba en las curvas y se estiraba en las rectas, el segundo gol blanco parecía estar cerca. Corría el final del primer tiempo cuando llegó la jugada más polémica del partido. Luís Fabiano se quedó solo ante Casillas y tras una finta disparó a puerta vacía. Albiol llegó al rescate y tras dejarse la pelota atrás estiró la pierna milagrosamente...
El Sevilla pidió el ojo del Halcón pero Fermín, el del banderín, lo tenía claro. El balón no había traspasado por completo la linea de gol. No fue gol fantasma, pero sí dio miedo la cara de Del Nido. El Sevilla no obtuvo su gol pero sí una excusa.
El segundo tiempo sirvió para que el Madrid se asegurara una buena entrada en el Bernabéu. Incomprensiblemente no mató la eliminatoria cuando tuvo al Sevilla de rodillas pidiendo perdón por sus pecados pasados. La jugada circense que fallaron entre Ronaldo y Özil es muestra de la buena predisposición del Madrid a no finiquitar el film. Desde la época de Salinas que no veía un fallo semejante.
El partido acabó con el botellazo de un desalmado, quizás Del Nido, al bueno de Casillas. En definitiva; el Madrid de Mourinho parece que se encuentra más cómodo en las competiciones a cara de perro, como Copa y Champions, que en la monotonía semanal liguera. El pase a la final todavía no está sentenciado, pero si es seguro que el Sevilla vendrá a Madrid sin sus acuarelas.