EL BLOG DEL REAL MADRID

EL BLOG DEL REAL MADRID QUE NO TE PUEDES PERDER

Cuenta la leyenda que Damokles era cortesano de Dionisio I, El Viejo (siglo IV, AC), tirano de Siracusa, a quien envidiaba por su vida aparentemente afortunada y cómoda. El rey, con el propósito de escarmentarlo, decidió que Damokles lo sustituyera durante un festín, pero para ello dispuso que sobre su cabeza pendiera una afilada espada desnuda suspendida de una crin de caballo. De esta manera, Damokles pudo comprender lo efímero e inestable de la prosperidad y del lujoso modo de vivir del monarca. La frase la espada de Damokles se utiliza desde hace mucho tiempo, para expresar la presencia de un peligro inminente o de una amenaza.

El Real Madrid es como Dionisio I, el Rey al que todos temen y envidian; pero como tal, sujeto a las críticas más feroces. Su reinado siempre se ve envuelto en fuertes disputas en las que nunca faltan rivales para asaltar el trono. El Madrid siempre convivirá con esta amenaza histórica, su espada de Damokles dispuesta a cortarle la cabeza.

28 abr 2011

STARK...WARS

foto As

REAL MADRID 0  BARCELONA & STARK 2

Según una antigua leyenda la hormiga era en otros tiempos un hombre que, consagrado a los trabajos de la agricultura, no se contentaba con el producto de su propio esfuerzo, sino que miraba con envidia el producto ajeno y robaba los frutos a sus vecinos. Indignado Zeus por la avaricia de este hombre, le transformó en hormiga. Pero aunque cambió de forma, no le cambió el carácter ni la naturaleza, pues aún hoy día recorre los campos, recoge el trigo y la cebada ajenas y los guarda para su propio beneficio. 

Zeus convirtió a la hormiga en Ovbrevo, pero esta siguió con su condición. Más tarde la transformó en Iturralde, todavía fue peor. Bussaca fue la siguiente transformación, y tampoco funcionó. Zeus desesperado, lo intentó con Stark. Pero la hormiga siguió robando los frutos y llevándolos a su morada. Zeus abatido, abandonó el Olimpo.

Normalmente los encuentros se dividen en dos partes de 45 minutos. El partido de esta noche se repartió en una de 60 min. y otra de 30. El primero acabó como estaba previsto, tablas. El segundo acabó como estaba planeado, homicidio. 

El Madrid salió con un plan perfectamente diseñado por Mourinho. Dormir al Barça en la primera parte, para despertarle a hachazos en la segunda. Y el primer tiempo transcurrió así. El Madrid esperando, aguantando a que su general diera el grito de guerra en el momento justo. El Barça tenía dos claros objetivos. Uno noble, el gol. Pero este no llegaba. Y otro inmoral, la farsa. Esta no solo llegaba sino que además, no se iba. Todo ello resumido en la obstrucción que Arbeloa realizó a Pedrito. El jugador del Madrid rozó el pecho de Pedrito que increíblemente se quejó de la cara. Confirmaremos que Arbeloa no le golpeó con una pistola eléctrica... 

El Barça, conocedor que el Madrid jugaba con cuatro apercibidos, buscaba las broncas en todos los rincones del campo. Pinto, viendo que Pedrito no había echo bien su trabajo, aprovechó el descanso para ir a por Arbeloa. Chendo, el delegado del Madrid, intentó buscar la paz. Pero entre Pinto y Valdemoro le dieron... las hostias. Amén.

Tras la ducha fría, Adebayor sustituyó a Özil. El Madrid comenzaba a tener otra cara, el viento había virado. La salido del togolés creó dudas en la zaga culé que comenzaba a perder balones muy peligrosos. Uno de ellos fue enviado a Ronaldo que no supo aprovechar el error de Piqué, bien corregido por Puyol. El Madrid tenía preparadas las banderillas, cuando llegó la jugada que dio con el torero por los suelos. Un balón dividido entre Alves y Pepe acabó con una plancha del portugués. El arbitro al ver el triple salto mortal con doble tirabuzón de Alves interpretó, que efectivamente, Pepe le había golpeado con una plancha...a 230ºC, digo yo. Don Mr Stark, echaba a Pepe. Yo, echaba espuma. Lo increíble del asunto es que minutos antes, el jugador culé Mascheroja, había realizado una entrada bastante más dura a Pepe. Solo amarillita.

Mr Stark había reconocido que Messi era su jugador favorito, pero había callado que Alves era su actor más admirado. La hormiguita, deseoso de salir en muchos periódicos, también expulsó a Mourinho. Stark SuperStark ya había conseguido su insignia. Lo que vino después, fue harina de otro costal. Esta vez el Madrid no consiguió sobreponerse. Todo el plan de Mou se fue con Pepe. Messi decidió dedicarle la camiseta al árbitro firmando, dicho sea de paso, dos auténticos golpazos. El Madrid yacía en la arena... pero su corazón latía, levemente, pero latía...

La esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado. El Madrid llegará nadando hasta Barcelona, aún sin divisar tierra alguna. Eliminados tres salvavidas PepeRamos y Mourinho; el naufragio parece seguro. Pero la tierra esta allí. El Madrid no la ve, pero la huele. Cuanto mayor es el reto, mayor es la gloria. El Madrid es capaz de regresar del más allá, porque no tiene nada que perder. Y no hay peor enemigo que aquel que no teme a la muerte. Cojan sus patas de conejo, desempolven sus ouijas, preparen sus escobas voladoras y fabriquen sus pócimas. Al Madrid, ya lo mataron en Barcelona. El fantasma blanco se aparecerá, en el lugar del crimen, para vengarse.

¡¡¡HALA MADRID!!!!!

21 abr 2011

EL REY RECUPERA EL TRONO

diario As

REAL MADRID 1  BARCELONA 0


El discípulo dijo al maestro: 
-- He pasado gran parte de mi vida viendo cosas que no debía ver, deseando cosas que no debía desear, haciendo planes que no debía hacer --. El maestro invitó al discípulo a dar un paseo. Por el camino señaló una planta y preguntó al discípulo si sabía lo que era. 
-- Belladona. Puede matar a quien coma sus hojas. -- exclamó el discípulo.
-- Pero no puede matar a quien se limite a contemplarla. -- afirmó el maestro.

De la misma manera los deseos negativos no pueden causar ningún mal, si uno no se deja seducir por ellos. El mundo del fútbol se había rendido al juego del Barcelona, la Belladona que amenazaba la existencia blanca. Pero el Madrid consiguió eliminar todo pensamiento maligno de su mente y se plantó en Mestalla predispuesto a no morir envenenado.

Todo en el partido fue colosal. Porque no hay adjetivo que mejor defina el enfrentamiento entre dos titanes. Tan igualado fue el partido que el Madrid se llevó la primera parte y el Barça la segunda. La prorroga, se la quedó Ronaldo. El equipo de Guardiola salió al campo con la victoria a los puntos como objetivo. El Madrid, menos fino, buscaba la victoria al KO. El Barça tocaba, amasaba la pelota pero sin crear peligro alguno. Iniciaba todas las batallas, pero no disputaba ninguna guerra. El Madrid, por su parte, disparaba sin previo aviso. Hasta tres ocasiones tuvo Ronaldo de liarla. Pero Pinto y la ansiedad solventaron la papeleta. El último minuto de la primera parte trajo consigo la mejor ocasión del encuentro. Por la cabeza de Pepe pasó el destino del partido. Pero el balón fue del palo de la portería blaugrana, al palo para la afición madridista.

El Barcelona, que había sido anulado en la primera parte, salió más entonado en la segunda. Al Madrid tanta intensidad, tanta adrenalina, comenzaba a pasarle factura. Durante treinta minutos el Barça tuvo la Copa a su alcance pero no contaba con la una nueva aparición del Santo. Casillas volvió a desplegar sus alas en el momento que los rezos madridistas aumentaban exponencialmente. Tres nuevos milagros canonizaron a Iker. Messi, Pedrito e Iniesta fueron los infieles que discutieron su divinidad; perdonados quedáis. Yo, por aquel minuto tenía tantas convulsiones que aumentaba en diez unidades el séquito de merengues del Bar en el que me encontraba. Con tanto ajetreo, casi me pierdo como Pinto condenaba a los dos equipos a un prorroga cardiaca. El portero sacó un tiro de gol de Di María en el minuto noventa.

Ataviado con un desfibrilador manual, garganta de recambio y mordedor automático, me dispuse a sufrir la prórroga. No tardó Cristiano Ronaldo en comprar los dos últimos boletos para la rifa final. En el primero aprovechó un magnifico pase de Alonso para de tremenda galopada, cruzar ante Pinto. El balón salió rozando el palo, el madridismo rozaba la histeria. Pero el segunda rasca rasca de CR7 traía consigo el coche. Gran pared entre Marcelo y Di María. El galgo argentino ganó la carrera a Alves y su centro fue rematado de cabeza por Ronaldo. Me comentan que fue gol, pues eso, pa dentro...(¡¡¡???¡¿¿¿..///'!!!!!!!'''¡¿¿¿) A partir de aquí solo recuerdo a un hombre; le llaman Paquito, Paquito el chocolatero...

Alguien dijo que algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos. El Madrid casi había olvidado ganar. Estaba tan acostumbrado a levantar Copas que dejó de hacerlo. Anoche pudimos contemplar al que dicen mejor Barça que se ha visto nunca, pero también vimos al Madrid orgulloso y competitivo de siempre. Mourinho a devuelto al Madrid a la senda de los títulos, camino que esperemos no vuelva abandonar en mucho tiempo. En definitiva, siguiendo uno de los grandes axiomas de la filosofía determinamos que si el Madrid ganó la Copa, y la Copa es del Rey, el Rey es el Madrid. Felicidades Campeón !!

17 abr 2011

DIEZ RAZONES PARA CREER

foto Marca

REAL MADRID 1  BARCELONA 1


Llevó un labrador su yunta de bueyes al abrevadero. Caminaba por ahí cerca un lobo hambriento en busca de comida. Encontró el lobo el arado y empezó a lamer los bordes del yugo, y enseguida y sin darse cuenta terminó por meter su cabeza adentro. Agitándose como mejor podía para soltarse, arrastraba el arado a lo largo del surco. Al regresar el labrador, y viéndolo en esta actividad le dijo: -- ¡Ah, lobo ladrón, que felicidad si fuera cierto que renunciaste a tu oficio y te has unido a trabajar honradamente la tierra!

A veces, por casualidad o no, los malvados parecieran actuar bien, mas su naturaleza siempre los delata. Muñiz Fernandez, por azar o no, no señaló penalti en la acción de Villa con Casillas. Si bien es cierto, que tirando de jurisprudencia (véase penalti de Valdés a Ronaldo en Camp Nou) su decisión fue la correcta. Pero Muñiz no estaba labrando el campo. Como el lobo, no había renunciado a su oficio. A la mínima oportunidad, el lobo se comió una oveja. Expulsó a Albiol cuando con una amarilla habría bastado. Ya con los deberes hechos, el juez y parte, se sorprendió a si mismo pitando el penalti sobre Marcelo. Temeroso de que sus actos tuvieran consecuencias, decidió minimizar daños no sacando la segunda amarilla a Alves. Claro que, Mourinho ya se había adelantado a los acontecimiento ensayando con diez durante la semana...


El Barça, dicen que es el equipo que mejor juega del mundo, el Madrid decidió comprobarlo. Los hombres de Mou le entregaron el honor de manejar el rumbo del partido. Mourinho dio descanso a Özil y entregó la guadaña a Pepe. El luso fue un quebradero de cabeza para el Barcelona, él solo se bastó para que durante la primera parte solo Messi inquietara a Casillas. El crack argentino tuvo la mejor ocasión culé en una dibujada vaselina que Casillas se encargó de borrar. El Madrid, por su parte, aguardaba las salidas a la contra con el tridente Di María, Ronaldo y Benzema. Precipitado el primero, voluntarioso el segundo y desaparecido el tercero; el peligro llegaba a balón parado. CR7 pudo marcar a la salida de un córner, pero Adriano sacó sobre la linea de gol las esperanzas blancas.


Tras el tentempié, la cara de Muñiz aventuraba lo que muchos temíamos. Llamada al móvil, ¿quizás?. Lo cierto es que no tardó en intercambiar infierno por paraíso. Inocente penalti de Albiol a Villa. Albiol vio la roja, Muñiz la luz. Era el minuto 52 y Messi transformaba el penalti dando una estocada mortal a la Liga. 


Pero los rivales del Madrid no aprenden la lección. La historia se repite una y otra vez. Lo que representa inyección mortal para la mayoría; genera fuente de adrenalina en los merengues. Adebayor y Özil salieron a escena, siendo este último el que viró el rumbo del partido. El Madrid utilizó la sangre de sus heridas como pintura de guerra y se dispuso a romper todas las cadenas que le habían atenazado. El Barça estaba pagando el error de no matar a la bestia cuando esta yacía malherida en su morada.


En una de las embestidas, Ronaldo habilitó para Marcelo que fue derribado por Alves dentro del área. Muñiz pitó penalti pero se hizo el olvidadizo respecto a la tarjeta a Alves, que previamente ya había sido amonestado. CR7 empataba un encuentro imposible. Y bien pudo Khedira completar la gesta en los instantes finales, pero Valdés atajó la épica con sus guantes.


La guerra de la galaxias vivió anoche su episodio one y no defraudó. Fue un partido intenso, sin muchas ocasiones, pero vibrante y emotivo. El Barça salió airoso de la batalla liguera, pero el Madrid se llevó la batalla moral. El Madrid fue fuerte porque reconoció su debilidad y esto hará que afronte la Copa seguro de sus posibilidades. El Madrid acabó el partido cercando a su presa. Pero no hay gran cazador sin buena caza y el Barça representa el trofeo mayor. El miércoles en Valencia vuelve la borrachera de clásicos, veremos que equipo acaba en pie tras la última Copa.