EL BLOG DEL REAL MADRID

EL BLOG DEL REAL MADRID QUE NO TE PUEDES PERDER

Cuenta la leyenda que Damokles era cortesano de Dionisio I, El Viejo (siglo IV, AC), tirano de Siracusa, a quien envidiaba por su vida aparentemente afortunada y cómoda. El rey, con el propósito de escarmentarlo, decidió que Damokles lo sustituyera durante un festín, pero para ello dispuso que sobre su cabeza pendiera una afilada espada desnuda suspendida de una crin de caballo. De esta manera, Damokles pudo comprender lo efímero e inestable de la prosperidad y del lujoso modo de vivir del monarca. La frase la espada de Damokles se utiliza desde hace mucho tiempo, para expresar la presencia de un peligro inminente o de una amenaza.

El Real Madrid es como Dionisio I, el Rey al que todos temen y envidian; pero como tal, sujeto a las críticas más feroces. Su reinado siempre se ve envuelto en fuertes disputas en las que nunca faltan rivales para asaltar el trono. El Madrid siempre convivirá con esta amenaza histórica, su espada de Damokles dispuesta a cortarle la cabeza.

28 abr. 2011

STARK...WARS

foto As

REAL MADRID 0  BARCELONA & STARK 2

Según una antigua leyenda la hormiga era en otros tiempos un hombre que, consagrado a los trabajos de la agricultura, no se contentaba con el producto de su propio esfuerzo, sino que miraba con envidia el producto ajeno y robaba los frutos a sus vecinos. Indignado Zeus por la avaricia de este hombre, le transformó en hormiga. Pero aunque cambió de forma, no le cambió el carácter ni la naturaleza, pues aún hoy día recorre los campos, recoge el trigo y la cebada ajenas y los guarda para su propio beneficio. 

Zeus convirtió a la hormiga en Ovbrevo, pero esta siguió con su condición. Más tarde la transformó en Iturralde, todavía fue peor. Bussaca fue la siguiente transformación, y tampoco funcionó. Zeus desesperado, lo intentó con Stark. Pero la hormiga siguió robando los frutos y llevándolos a su morada. Zeus abatido, abandonó el Olimpo.

Normalmente los encuentros se dividen en dos partes de 45 minutos. El partido de esta noche se repartió en una de 60 min. y otra de 30. El primero acabó como estaba previsto, tablas. El segundo acabó como estaba planeado, homicidio. 

El Madrid salió con un plan perfectamente diseñado por Mourinho. Dormir al Barça en la primera parte, para despertarle a hachazos en la segunda. Y el primer tiempo transcurrió así. El Madrid esperando, aguantando a que su general diera el grito de guerra en el momento justo. El Barça tenía dos claros objetivos. Uno noble, el gol. Pero este no llegaba. Y otro inmoral, la farsa. Esta no solo llegaba sino que además, no se iba. Todo ello resumido en la obstrucción que Arbeloa realizó a Pedrito. El jugador del Madrid rozó el pecho de Pedrito que increíblemente se quejó de la cara. Confirmaremos que Arbeloa no le golpeó con una pistola eléctrica... 

El Barça, conocedor que el Madrid jugaba con cuatro apercibidos, buscaba las broncas en todos los rincones del campo. Pinto, viendo que Pedrito no había echo bien su trabajo, aprovechó el descanso para ir a por Arbeloa. Chendo, el delegado del Madrid, intentó buscar la paz. Pero entre Pinto y Valdemoro le dieron... las hostias. Amén.

Tras la ducha fría, Adebayor sustituyó a Özil. El Madrid comenzaba a tener otra cara, el viento había virado. La salido del togolés creó dudas en la zaga culé que comenzaba a perder balones muy peligrosos. Uno de ellos fue enviado a Ronaldo que no supo aprovechar el error de Piqué, bien corregido por Puyol. El Madrid tenía preparadas las banderillas, cuando llegó la jugada que dio con el torero por los suelos. Un balón dividido entre Alves y Pepe acabó con una plancha del portugués. El arbitro al ver el triple salto mortal con doble tirabuzón de Alves interpretó, que efectivamente, Pepe le había golpeado con una plancha...a 230ºC, digo yo. Don Mr Stark, echaba a Pepe. Yo, echaba espuma. Lo increíble del asunto es que minutos antes, el jugador culé Mascheroja, había realizado una entrada bastante más dura a Pepe. Solo amarillita.

Mr Stark había reconocido que Messi era su jugador favorito, pero había callado que Alves era su actor más admirado. La hormiguita, deseoso de salir en muchos periódicos, también expulsó a Mourinho. Stark SuperStark ya había conseguido su insignia. Lo que vino después, fue harina de otro costal. Esta vez el Madrid no consiguió sobreponerse. Todo el plan de Mou se fue con Pepe. Messi decidió dedicarle la camiseta al árbitro firmando, dicho sea de paso, dos auténticos golpazos. El Madrid yacía en la arena... pero su corazón latía, levemente, pero latía...

La esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado. El Madrid llegará nadando hasta Barcelona, aún sin divisar tierra alguna. Eliminados tres salvavidas PepeRamos y Mourinho; el naufragio parece seguro. Pero la tierra esta allí. El Madrid no la ve, pero la huele. Cuanto mayor es el reto, mayor es la gloria. El Madrid es capaz de regresar del más allá, porque no tiene nada que perder. Y no hay peor enemigo que aquel que no teme a la muerte. Cojan sus patas de conejo, desempolven sus ouijas, preparen sus escobas voladoras y fabriquen sus pócimas. Al Madrid, ya lo mataron en Barcelona. El fantasma blanco se aparecerá, en el lugar del crimen, para vengarse.

¡¡¡HALA MADRID!!!!!

21 abr. 2011

EL REY RECUPERA EL TRONO

diario As

REAL MADRID 1  BARCELONA 0


El discípulo dijo al maestro: 
-- He pasado gran parte de mi vida viendo cosas que no debía ver, deseando cosas que no debía desear, haciendo planes que no debía hacer --. El maestro invitó al discípulo a dar un paseo. Por el camino señaló una planta y preguntó al discípulo si sabía lo que era. 
-- Belladona. Puede matar a quien coma sus hojas. -- exclamó el discípulo.
-- Pero no puede matar a quien se limite a contemplarla. -- afirmó el maestro.

De la misma manera los deseos negativos no pueden causar ningún mal, si uno no se deja seducir por ellos. El mundo del fútbol se había rendido al juego del Barcelona, la Belladona que amenazaba la existencia blanca. Pero el Madrid consiguió eliminar todo pensamiento maligno de su mente y se plantó en Mestalla predispuesto a no morir envenenado.

Todo en el partido fue colosal. Porque no hay adjetivo que mejor defina el enfrentamiento entre dos titanes. Tan igualado fue el partido que el Madrid se llevó la primera parte y el Barça la segunda. La prorroga, se la quedó Ronaldo. El equipo de Guardiola salió al campo con la victoria a los puntos como objetivo. El Madrid, menos fino, buscaba la victoria al KO. El Barça tocaba, amasaba la pelota pero sin crear peligro alguno. Iniciaba todas las batallas, pero no disputaba ninguna guerra. El Madrid, por su parte, disparaba sin previo aviso. Hasta tres ocasiones tuvo Ronaldo de liarla. Pero Pinto y la ansiedad solventaron la papeleta. El último minuto de la primera parte trajo consigo la mejor ocasión del encuentro. Por la cabeza de Pepe pasó el destino del partido. Pero el balón fue del palo de la portería blaugrana, al palo para la afición madridista.

El Barcelona, que había sido anulado en la primera parte, salió más entonado en la segunda. Al Madrid tanta intensidad, tanta adrenalina, comenzaba a pasarle factura. Durante treinta minutos el Barça tuvo la Copa a su alcance pero no contaba con la una nueva aparición del Santo. Casillas volvió a desplegar sus alas en el momento que los rezos madridistas aumentaban exponencialmente. Tres nuevos milagros canonizaron a Iker. Messi, Pedrito e Iniesta fueron los infieles que discutieron su divinidad; perdonados quedáis. Yo, por aquel minuto tenía tantas convulsiones que aumentaba en diez unidades el séquito de merengues del Bar en el que me encontraba. Con tanto ajetreo, casi me pierdo como Pinto condenaba a los dos equipos a un prorroga cardiaca. El portero sacó un tiro de gol de Di María en el minuto noventa.

Ataviado con un desfibrilador manual, garganta de recambio y mordedor automático, me dispuse a sufrir la prórroga. No tardó Cristiano Ronaldo en comprar los dos últimos boletos para la rifa final. En el primero aprovechó un magnifico pase de Alonso para de tremenda galopada, cruzar ante Pinto. El balón salió rozando el palo, el madridismo rozaba la histeria. Pero el segunda rasca rasca de CR7 traía consigo el coche. Gran pared entre Marcelo y Di María. El galgo argentino ganó la carrera a Alves y su centro fue rematado de cabeza por Ronaldo. Me comentan que fue gol, pues eso, pa dentro...(¡¡¡???¡¿¿¿..///'!!!!!!!'''¡¿¿¿) A partir de aquí solo recuerdo a un hombre; le llaman Paquito, Paquito el chocolatero...

Alguien dijo que algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos. El Madrid casi había olvidado ganar. Estaba tan acostumbrado a levantar Copas que dejó de hacerlo. Anoche pudimos contemplar al que dicen mejor Barça que se ha visto nunca, pero también vimos al Madrid orgulloso y competitivo de siempre. Mourinho a devuelto al Madrid a la senda de los títulos, camino que esperemos no vuelva abandonar en mucho tiempo. En definitiva, siguiendo uno de los grandes axiomas de la filosofía determinamos que si el Madrid ganó la Copa, y la Copa es del Rey, el Rey es el Madrid. Felicidades Campeón !!

17 abr. 2011

DIEZ RAZONES PARA CREER

foto Marca

REAL MADRID 1  BARCELONA 1


Llevó un labrador su yunta de bueyes al abrevadero. Caminaba por ahí cerca un lobo hambriento en busca de comida. Encontró el lobo el arado y empezó a lamer los bordes del yugo, y enseguida y sin darse cuenta terminó por meter su cabeza adentro. Agitándose como mejor podía para soltarse, arrastraba el arado a lo largo del surco. Al regresar el labrador, y viéndolo en esta actividad le dijo: -- ¡Ah, lobo ladrón, que felicidad si fuera cierto que renunciaste a tu oficio y te has unido a trabajar honradamente la tierra!

A veces, por casualidad o no, los malvados parecieran actuar bien, mas su naturaleza siempre los delata. Muñiz Fernandez, por azar o no, no señaló penalti en la acción de Villa con Casillas. Si bien es cierto, que tirando de jurisprudencia (véase penalti de Valdés a Ronaldo en Camp Nou) su decisión fue la correcta. Pero Muñiz no estaba labrando el campo. Como el lobo, no había renunciado a su oficio. A la mínima oportunidad, el lobo se comió una oveja. Expulsó a Albiol cuando con una amarilla habría bastado. Ya con los deberes hechos, el juez y parte, se sorprendió a si mismo pitando el penalti sobre Marcelo. Temeroso de que sus actos tuvieran consecuencias, decidió minimizar daños no sacando la segunda amarilla a Alves. Claro que, Mourinho ya se había adelantado a los acontecimiento ensayando con diez durante la semana...


El Barça, dicen que es el equipo que mejor juega del mundo, el Madrid decidió comprobarlo. Los hombres de Mou le entregaron el honor de manejar el rumbo del partido. Mourinho dio descanso a Özil y entregó la guadaña a Pepe. El luso fue un quebradero de cabeza para el Barcelona, él solo se bastó para que durante la primera parte solo Messi inquietara a Casillas. El crack argentino tuvo la mejor ocasión culé en una dibujada vaselina que Casillas se encargó de borrar. El Madrid, por su parte, aguardaba las salidas a la contra con el tridente Di María, Ronaldo y Benzema. Precipitado el primero, voluntarioso el segundo y desaparecido el tercero; el peligro llegaba a balón parado. CR7 pudo marcar a la salida de un córner, pero Adriano sacó sobre la linea de gol las esperanzas blancas.


Tras el tentempié, la cara de Muñiz aventuraba lo que muchos temíamos. Llamada al móvil, ¿quizás?. Lo cierto es que no tardó en intercambiar infierno por paraíso. Inocente penalti de Albiol a Villa. Albiol vio la roja, Muñiz la luz. Era el minuto 52 y Messi transformaba el penalti dando una estocada mortal a la Liga. 


Pero los rivales del Madrid no aprenden la lección. La historia se repite una y otra vez. Lo que representa inyección mortal para la mayoría; genera fuente de adrenalina en los merengues. Adebayor y Özil salieron a escena, siendo este último el que viró el rumbo del partido. El Madrid utilizó la sangre de sus heridas como pintura de guerra y se dispuso a romper todas las cadenas que le habían atenazado. El Barça estaba pagando el error de no matar a la bestia cuando esta yacía malherida en su morada.


En una de las embestidas, Ronaldo habilitó para Marcelo que fue derribado por Alves dentro del área. Muñiz pitó penalti pero se hizo el olvidadizo respecto a la tarjeta a Alves, que previamente ya había sido amonestado. CR7 empataba un encuentro imposible. Y bien pudo Khedira completar la gesta en los instantes finales, pero Valdés atajó la épica con sus guantes.


La guerra de la galaxias vivió anoche su episodio one y no defraudó. Fue un partido intenso, sin muchas ocasiones, pero vibrante y emotivo. El Barça salió airoso de la batalla liguera, pero el Madrid se llevó la batalla moral. El Madrid fue fuerte porque reconoció su debilidad y esto hará que afronte la Copa seguro de sus posibilidades. El Madrid acabó el partido cercando a su presa. Pero no hay gran cazador sin buena caza y el Barça representa el trofeo mayor. El miércoles en Valencia vuelve la borrachera de clásicos, veremos que equipo acaba en pie tras la última Copa.

14 abr. 2011

QUE PASE EL SIGUIENTE, POR FAVOR!

foto el País
TOTTENHAM 0  REAL MADIRD 1

Augusto fue el primer emperador de la Antigua Roma y mando supremo de la legión romana. El emperador, para afianzar su poder en Roma tras la batalla de Actium, promulgó leyes que formaron una verdadera constitución que se mantuvo integra bajo el reinado de sus sucesores. Augusto fue un revolucionario en el campo de la estrategia. Entendió que solo con la fuerza de las armas de las legiones romanas no podía dar a su reinado el engrandecimiento a que aspiraba y que la guerra solo le traería más peligros que ventajas. Así, se convenció que la mejor estrategia en "política" exterior era un sistema de prudente y templada firmeza. Esto afianzaría sus conquistas y tendría a resguardo el imperio de todas las posibles tribus extranjeras que lo acechaban.

Esta noche Mourinho, como Augusto, comprendió que el Madrid había ganado la guerra y que enzarzarse en la batalla de Londres, lejos de la capital del imperio blanco, podría acarrearle más problemas que gloria. El Madrid se tomó el partido como un entreno de 90 minutos, en los que decidió no hacer sangre de su enemigo. Sí, ganó el partido; pero no arrastró el cuerpo de su derrotado rival con su cuadriga de caballos. Quizás arriesgó en demasía con la presencia, en el once, de tantos jugadores apercibidos. Carvalho pagó la osadía.

Nunca pensé que diría esto, pero Khedira fue el mejor del partido. Al César, lo que es del César. El Alemán, se bastó para cortar todo atisbo de reacción inglesa. Ayudó a Ramos en su cometido de frenar al extraordinario extremo inglés. Bale, fue el único que protestó ante la aplastante superioridad blanca. El partido transcurrió como la firma de un tratado, en el cual el conquistado rinde pleitesía al conquistador. Todo transcurrió como estaba escrito. La primera parte no existió y la segunda, no debió existir. El único que se saltó el guión fue el portero Gomes cuando en el minuto 49 decidió convertir en gol, un melonazo de Ronaldo. Dicen que el balón iba con efecto; pero yo creo que lo único que hizo efecto fue la mantequilla en los guantes del tal Gomes.

En fin, el Madrid ha vuelto dónde la historia le reclamaba. La fragata blanca es tan tremenda en las alegrías como catastrófica en las penas. Todo en el club madridista es superlativo. O el barco se encalla en puerto o conquista el nuevo mundo. En el Madrid no existen las medias tintas, no se nada para morir en la orilla. Si no eres el primero, simplemente no eres. El Barcelona tiene memoria, y sabe que el Madrid ya salió del puerto surcando los mares y con viento a favor...

10 abr. 2011

LEONES BLANCOS

foto la gaceta

ATHLETIC DE BILBAO 0  REAL MADRID 3


Pensando el león como capturar un toro muy corpulento, decidió utilizar la astucia. Le dijo al toro que había sacrificado un carnero y que lo invitaba a compartirlo. Su plan era atacarlo cuando se hubiera echado junto a la mesa. Llegó al sitio el toro, pero viendo sólo grandes fuentes y asadores, y ni asomo del carnero, se largó sin decir una palabra. Le reclamó el león que por qué se marchaba  así, pues nada le había hecho. -- Sí que hay motivo -- respondió el toro --, pues todos los preparativos que has hecho no son para el cuerpo de un carnero, sino para el de un toro.

El Madrid se presentó en Bilbao, la Catedral del fútbol, y contempló lo que allí se estaba cociendo. El ambiente presagiaba la capitulación final liguera a manos de los leones bilbaínos. Pero Mou apostó por colocar en el disco la cara B del Madrid. El cambio de música desconcertó tanto al León que terminó por convertirse en presa.

Hasta siete titulares no fueron de la partida en el encuentro contra el Athletic de Bilbao. Las novedades más destacadas fueron la vuelta a la titularidad de Higuaín y la entrada de Kaká y Garay. Si a esto le añadimos la presencia de Pepe en el centro del campo, se entenderá el tremendo lío que Mourinho hizo a Caparrós. Pronto se vio que este Madrid estaba diseñado para el contraataque. Di María, protagonista de un partido excelente, se encargó de forzar a los trece minutos el penalti que Kaká transformó en el 0-1. Si la primera parte terminó con este marcador, fue debido a la caridad que, Higuían y Di María,  demostraron ante la portería de Irazoz. La ocasión más clara vino tras el doble fallo "religioso" que protagonizaron San José y Di María, extraña pareja.

Tras la pausa, volvió la tempestad. Otra diablura en el área de Di María, segundo penalti claro. Kaká transformaba su segundo gol y cicatrizaba un poco más sus heridas.  Ronaldo, que había sustituido a un entregado Higuaín, se encargó de redondear el marcador. El portugués culminó un gran contraataque madridista en una mezcla exquisita de 50% regate 50% tiro. La defensa blanca anuló por completo a Llorente, el cual solo inquietó a Casillas a la hora de ver con claridad el resto del encuentro.

El Barça también hizo sus deberes, copiando, pero los hizo. El penalti que supuso el gol del empate culé, simplemente no existió. Perdón, existió ya que el guión lo recogía. Ahora el Madrid agotará su última carta en el Bernabéu. Esperemos que esta vez sí, aparezca el Joker...

6 abr. 2011

LA DÉCIMA DE CABALLERÍA

foto Marca

REAL MADRID 4  TOTTENHAM 0


Cuenta la historia que hace mucho tiempo, en una pequeña ciudad del norte de Italia un hombre caminaba con una lámpara de aceite encendida. Era una noche muy nublada y la luna estaba totalmente oculta, el hombre caminaba y caminaba. De repente, el hombre se encontró con un viejo amigo que pasaba por el lugar. El amigo al verlo, extrañado le preguntó : "Hola Celemin, ¿que haces con esa lámpara en la mano, si tu no puedes ver?". Entonces, el ciego le respondió: "Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi…"

Adebayor fue la luz que iluminó al Madrid camino de la Décima. Monolito apareció cuando más se le cuestionaba. Como Sanson, había perdido fuerza y puntería de manera proporcional a su cabellera. Pero esta noche los dos goles del togolés, la obra de arte de Di María y la bolea de Ronaldo; sirvieron para que el Madrid reservara plaza en el vagón de semis.

Solo cuatro minutos, tardó el Madrid en trazar el boceto del cuadro que estaba por crearse. Un córner lanzado por Özil lo remató Adebayor con la cabeza, 1-0 y primer hachazo blanco. El Madrid era un vendaval y el partido parecía decantarse a favor de los hombres de Mou. Entonces llegó la jugada que acabó de definir el rol de cada uno. Crouch, el jugador inglés con nombre de galleta, realizó su segunda entrada al tobillo y el arbitró alemán le mandó al vestuario. Comentan que el entrenador inglés también le mandó, pero a otro lugar. Supongo que fue la primera vez en su vida que al "largo" de Crouch le dicen: "Chico, no das la talla"...

La expulsión, lejos de avivar el Bernabéu, lo enfrió. El Madrid, muy dado a las gestas, se sorprendió verse con uno más. El Tottenham aprovechó el desconcierto para asustar a la grada con las ocasiones de Bale y Van der Vaart. Pero no era noche de cuchillos largos y el Madrid volvió a cercar la portería inglesa. Antes del descanso, Di María recogió un rechace fuera del área. El argentino lanzó un balonazo que Dawson despejó con sus manos de forma magistral. Todo fantástico, si no fuera por el hecho que Dawson juega de central y no de portero, sin comentarios.

Tras el descanso Mourinho leyó perfectamente el partido ordenando a Di María y Ronaldo pegarse a las bandas. La maniobra mató a los ingleses, que viéndose sediados pusieron sus caravanas en circulo, esperando una muerte lenta. Las flechas comenzaron a llover de todas direcciones. Un centro de Marcelo lo aprovechó Adebayor para, de magnifico cabezazo, cambiar la dirección de la pelota y ratificar la del partido, 2-0. Los ingleses, entregados, no sabían ni podían atajar todas las vías de agua. En el min. 72 Di María decidió cambiar las flechas por cañones. Su impresionante disparo entró por la escuadra en décimas de segundo y se quedará en la memoria para siempre.

Higuaín y la enésima resurrección de Kaká refrescaron el ataque blanco. El brasileño lleva camino de realizar más remakes que Chuck Norris y sus Desaparecidos en Combate. La fiesta del Bernabéu no podía ser completa sin la salida de la tarta de Cristiano. Un centro de Kaká lo boleó Ronaldo para anotar el cuarto y último visado en  el pasaporte Champions.

Hacia tiempo que el Madrid necesitaba un partido grande en Europa. Grande no en tanto a juego sino en comunión con la grada. Ver el Bernabéu engalanado con banderas y banderines blancos, es un placer. Una delicia que todo mortal merecer ver alguna vez en su vida. Ahora bastará con certificar el sello en la aduana Londinense y esperar siguiente desafío. Mañana, en Barcelona, ruedan una gran película de miedo y yo, por si acaso; tengo preparada mi careta de Scary Movie...

3 abr. 2011

LA LIGA SE ENCANALLA

foto la Gaceta

REAL MADRID 0  SPORTING DE GIJÓN 1


Era el día A y la hora H para que el Madrid acortara la cuerda que le mantenía a cinco puntos del Barça, a cinco pasos del primer puesto. Pero se convirtió en el día A ... 8 puntos y en la Hora... en que Mourinho perdió su virginidad casera.

No fueron las ausencias físicas de Ronaldo, Marcelo, Alonso y Benzema las que mataron al Madrid. Fue la ausencia espiritual de Özil y la talentosa de Adebayor las causantes de tanta desdicha. Aunque es bien cierto afirmar que el Madrid no mereció perder, lo es más dudar de que merecía ganar.

La primera parte resultó pequeña en detalles destacables. Aunque hubo uno bien "gordo" a reseñar. Ronaldo Nazario recibió un cálido homenaje del Bernabéu antes del inicio del partido. Creo que si Mou hubiera podido, visto lo visto, lo habría sacado en el segundo periodo.

Tras el descanso llegó la única alegría que dejó la noche. Higuaín regresó  cuatro meses después de que una hernia dejara al Madrid sin la garra y los goles del Pipita. Mou le dio la alternativa dejando en la ducha a Granero. Minutos tardó el argentino en tener la ocasión más clara de todo el partido, pero Juan Pablo hernió el gol de Higuaín. Cuando el gol del Madrid parecía más cercano, el que apareció fue el hombre del saco. Una contraataque asturiano fue culminado de forma magistral por De las Cuevas, que llevó la oscuridad al Bernabéu 0-1; y con solo 12 min. por jugar.

Tratándose del Madrid, nadie osó abandonar su asiento. Mourinho, que por entonces jugaba con defensa de tres, mandó a Ramos de segundo delantero centro. El primero, Adebayorno estaba y no contestaba. Curioso el caso del togolés, a medida que juega más partidos peor jugador parece. Por sus botas pasó el 1-1, el 2-1 y....quien sabe si la Liga.

En definitiva, la liga descansa a ocho puntos, y el Madrid quizá descanse en paz. Esta vez, el Barça no necesitó de "manita" alguna, Piqué ya se encargó de autoabastecerse. Ocho puntos, ocho partidos. Difícil, si. Imposible, no. Pero bien harían los villanos de esta película de no fiarse y tener presente lo siguiente: 
- "El objetivo está eliminado, jefe".
- "Bien hecho, ¿dónde está el cadáver?, ¿Por qué viste el cuerpo, verdad?".
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