EL BLOG DEL REAL MADRID

EL BLOG DEL REAL MADRID QUE NO TE PUEDES PERDER

Cuenta la leyenda que Damokles era cortesano de Dionisio I, El Viejo (siglo IV, AC), tirano de Siracusa, a quien envidiaba por su vida aparentemente afortunada y cómoda. El rey, con el propósito de escarmentarlo, decidió que Damokles lo sustituyera durante un festín, pero para ello dispuso que sobre su cabeza pendiera una afilada espada desnuda suspendida de una crin de caballo. De esta manera, Damokles pudo comprender lo efímero e inestable de la prosperidad y del lujoso modo de vivir del monarca. La frase la espada de Damokles se utiliza desde hace mucho tiempo, para expresar la presencia de un peligro inminente o de una amenaza.

El Real Madrid es como Dionisio I, el Rey al que todos temen y envidian; pero como tal, sujeto a las críticas más feroces. Su reinado siempre se ve envuelto en fuertes disputas en las que nunca faltan rivales para asaltar el trono. El Madrid siempre convivirá con esta amenaza histórica, su espada de Damokles dispuesta a cortarle la cabeza.

27 feb. 2011

SIN GOLES NO HAY PARAÍSO

foto el País

DEPORTIVO DE LA CORUÑA 0  REAL MADRID 0


Cada partido que añado a la mochila de los recuerdos, cada encuentro de más que pasa ante mis retinas, estoy más convencido. El fútbol es la suma aritmética que produce la lucha de dos dioses: Hefesto, Dios del trabajo; y la siempre invocada Fortuna, Diosa que anoche castigó al Madrid.

También es verdad que factores terrenales, como el talento o la pereza, condicionan el destino de un equipo. El Madrid, equipo sobrado de lo primero  que ayer pagó por 45 minutos de lo segundo. Durante la primera parte los blancos se limitaron a pasar el tiempo, dando mínimas pistas de su voluntad de llevarse el partido. Quizá el Deportivo tuvo mucho que ver, o quizá fue el atasco originado entre Kaká, Özil y Lass, en el insulso ataque blanco. De este primer periodo, solamente reseñar el gol anulado a Ronaldo por estar 15 centímetros en fuera de juego, cosas de la geometría.

Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, esta fue extraordinaria. Todo los vicios de los que se privó el Madrid en los primeros 45 minutos, se los saltó en los segundos. Los hombres de Mourinho lo intentaron todo. Fueron dos ejércitos frente a frente. El Depor parapetado atrás, en formación defensiva con los escudos en alto. El Madrid, atacando con todas y cada una de las armas creadas por el hombre. Empezó arrojando piedras y lanzas; terminó asediando al Depor con granadas, misiles y todo tipo de material pesado que tuvo a su alcance. Aranzubia, los palos y la fatalidad fueron empalizadas demasiado altas, demasiado injustas. Porque si justo es dar a cada uno lo que le pertenece; al Madrid, el azar le guardó dos puntos.

Muy bien Pepe en defensa, quitando el clásico cortocircuito que sufre en cada partido que le ha costado más de un disgusto a su equipo. La salida de Di María cambió la electricidad estática del Madrid por la dinámica. Lo peor, la poca aportación de Kaká. Al Madrid con el brasileño, le puede pasar como al perro que pierde a su dueño. Puede esperar eternamente en el mismo lugar su regreso, sin saber que quizá le dejó para siempre.

Si bien es cierto que las matemáticas alejan al Madrid de la Liga, no lo es menos que el corazón y la raza lo acercan. Y digo esto, porque el Madrid ayer acabó de rodillas, pero no por haber firmado su rendición, cayó por la extenuación. Que el Real Madrid luzca el color blanco en su camiseta, no es casualidad. La elección de tan legendaria tonalidad no es más, que recordar, a todos los rivales que el blanco es un color, con el que nunca verán ondear su bandera. 

23 feb. 2011

UNO DE LOS NUESTROS

foto el país

OLYMPIQUE DE LYON 1   REAL MADRID 1


Destino es el poder sobrenatural que, según se cree, guía las vidas de cualquier ser de forma necesaria y a menudo es fatal, es decir, inevitable o ineludible. Se presentaba el Madrid en tierras francesas con la palabra "destino" gravado a fuego sobre su pecho. Un destino que le había llevado a perder siempre en el Estadio de Gerland y que esta noche pudo esquivar, eludir, gracias a la vuelta del hijo prodigo a Lyon. Benzema, aclamado por los franceses como uno de los suyos; vanagloriado por los madridistas, como uno de los nuestros.

Los primeros compases del partido dejaron volar los antiguos fantasmas del pasado. El Madrid no conseguía llegar al área francesa. Los medios galos desactivaban cualquier conexión entre Xabi Alonso y los puntas blancos. Por su parte, el Lyon era como subirse al tren de la bruja. Con una careta y una simple escoba, era capaz de infundir un miedo terrible en las filas madridistas.

En esta primera parte, solo una falta de Ronaldo incomodó la portería defendida por Lloris. Minutos después, llegó la mejor ocasión de los franceses para marcar y la mejor ocasión de los españoles para santiguarse. Un rechace de Iker, le cayó a Gomis con toda la portería para él. El disparo del galo no contaba con la presentación ante el gran público del codo de Casillas. La receta para dicha parada ya tiene nombre, el Codillo de Dios.

El segundo tiempo fue otra historia. Mourinho quizá recordó a sus hombres que los fantasmas solo existen cuando cierras los ojos y te escondes entre las sabanas. Y el equipo se despertó, vaya si lo hizo. En cinco minutos, el Madrid había estrellado dos balones a la madera; yo, dos vasos contra el suelo. Poco más tarde, una falta lanzada por Ronaldo es despejada con la mano, dentro del área, por Gourcuff. Claro penalti que el árbitro no pitó. Sus CUATRO asistentes, tampoco. Ahora entiendo por qué los llaman asistentes, asienten a todo.

Un desacertado Adebayor cedió el testigo a Benzema. Karim tardó treinta segundos en combinar con Özil y CR7 para atravesar la linea enemiga francesa y pasar el balón entre las piernas de Lloris. En casa del herrero, cuchillo de palo. Hasta Florentino cantó el Gol, inaudito, 0-1 min. 64. Con la llegada de Adebayor el Madrid no fichó un nueve, fichó dos: Adebayor y Benzema.

En esta fase del encuentro, el Madrid pudo matar la eliminatoria. Pero al final, el partido casi acaba con él. Cuando todo parecía controlado, apareció el niño del sexto sentido. Un rebote proveniente de una falta, permitió a Gomis batir a Casillas, 1-1. Al final, el Madrid se encomendó a la virgen de los desamparados para llevarse un empate agridulce.

Extraña la sensación que se nos quedó tras el partido. El Madrid fue como los croissant de chocolate. Justito en los extremos, principio y final del partido; y notable en el medio, dónde tuvo toda la sustancia. Pero el empate en la Galia es una buen motivo para afrontar la vuelta en el Bernabéu con optimismo. El Madrid está ante una gran oportunidad de despertar, de una vez por todas, y dejar atrás tan terribles sueños. Porque caer seis años seguidos en octavos de Champions no es una maldición, es una pesadilla.

20 feb. 2011

CERCO A LA LIGA

foto el país

REAL MADRID 2  LEVANTE 0

Todo hacía presagiar una noche de perros en Chamartín. La cercanía del partido en Lyon, las rotaciones de Mou, el viento de Levante e incluso la fría lluvia de febrero eran demasiadas incógnitas como para que la ecuación quedara resuelta al final de la noche. Pero sólo seis fueron los minutos que necesitó Di María para inventarse la fuga perfecta. El argentino desafió dos de las leyes físicas fundamentales, la Ley de la impenetrabilidad de los cuerpos y la Ley de acción-reacción. La primera Ley la utilizó para penetrar entre dos defensas levantinos por donde sólo un loco osaría intentarlo. La segunda Ley le sirvió para cintar con su cuerpo y hacer que Ballesteros se tragara un amago antológico. Semejante obra de arte, la acabó colgando Benzema de la pared de su casa, 1-0.

Ni siquiera los seis cambios con los que Mourinho había oxigenado al equipo restaron fiereza al ataque blanco. El Levante, que había llegado en autocar al Bernabéu, decidió ante la falta de estacionamiento, aparcar tan pesada maquinaria en el interior de su área. El 8-0 copero volaba en la memoria levantina y de no ser por un acertadísimo Munúa el Madrid se hubiera acercado a dicha cifra. La primera parte fue un asedio total. El Levante rezagado en sus tierras, esperando cómo el señor Feudal le quemaba el poblado y le desposeía de cosecha y ganado.

Al filo del descanso, Ronaldo sacó un falta esquinada. La brutalidad del lanzamiento no aconsejaba intento alguno de remate, pero Carvalho, arriesgando la salud de su tobillo, desvió el tiro batiendo a Munúa, 2-0 a la cazuela. Si interesante es el duelo goleador Messi-Ronaldo no menos curiosa se está poniendo la disputa Carvalho-Benzema, ambos con tres tantos...

El segundo período fue como un dulce paseo de verano, tranquilo y sin sobresaltos. Solo el duelo entre Ronaldo, futbolista con cuerpo para posar, y Ballesteros, futbolista con cuerpo de posadero, dio algo de mordiente al encuentro. Buen partido en defensa de Albiol y Carvalho y gran primera parte de Di María, que fue sustituido por Adebayor. Özil también disfrutó de los últimos quince minutos que le fueron suficientes para dejar su firma sobre el césped del Bernabéu.

El Madrid aparca la Liga con los deberes hechos y  ya piensa en Lyon. La ciudad francesa tiene la próxima cruz en el mapa, el próximo castillo a derribar en la reconquista Europea. Mientras, a 500 km, en Barcelona, sienten el calor en su nuca. Pero esa molesta sensación no les resulta extraña. El Barça no debe mirar atrás, de echo no lo hace porque reconoce, porque sabe, quien le acecha.

14 feb. 2011

MISIÓN imPOSIBLE

foto El Mundo

ESPAÑOL 0   REAL MADRID 1

Wang Hao tenía una inteligencia extremadamente lenta. Una vez, montando su caballo bayo, acompañó a la guerra al emperador Wen Xuan del Reino de Qi. La temperatura llegó a ser tan glacial durante la noche que, a la mañana siguiente, el caballo bayo amaneció cubierto de escarcha. Wang Hao ordenó entonces una batida para encontrar su caballo, pero todos volvieron con las manos vacías. Cuando salió el sol, la escarcha se derritió, y Wang Hao exclamó dándose la vuelta: «¡Oh!, ¡pero si no se ha movido de ahí!». 
La mayoría pensaba que el Madrid se había marchado de la Liga abandonado a su cruel destino. Pero no, ni siquiera tuvo que regresar ya que nunca marchó.

No importa el tamaño de las dificultades o la compejidad de las situaciones que se le presenten. Los problemas del Madrid ya están llegando a su cenit, a su máximo nivel. Pero el Real todavía está creciendo y es más grande que todo las pruebas que se le puedan presentar. La de esta noche forjan el destino de un club y diferencian un equipo de señores de un señor equipo.

Apenas se había sacado del centro del campo cuando el arbitro Mateo Lahoz se convirtió en Mateo LaGuadaña sesgando al Madrid. Un leve soplo de Casillas llevó a Callejón al suelo. El Madrid se quedaba con diez jugadores y cien problemas. El Español escarmentado con las proezas de este equipo no celebró la expulsión, la temió. Mourinho curiosamente sacó a Di María del paraíso y envió a Adán al infierno. 

Pero la victoria es el arte de continuar donde todos resuelven parar. El Madrid lejos de echarse para atrás, dio un paso al frente. Ni siquiera los penaltis no señalados por agarrón a Khedira y manos de Javi Lopez minaron la moral blanca. El Madrid tenía un jugador menos pero gozaba de una marcha más. Un magistral contragolpe de los hombres de Mourinho lo concluyó Marcelo de forma impresionante. Dicen que Kameni debió hacer algo más. Estoy de acuerdo... pedirle un autógrafo.

Durante toda la primera parte el Madrid dio una lección de como jugar con inferioridad numérica pero superioridad mental. El equipo de Mourinho se juntaba y separaba a ritmo de acordeón. El Español impotente, solo llevaba peligro con Callejón. Pero sus jugadores siempre caían en la precipitación del que sabe de la lucha contra un imposible.

Tras el descanso nada cambió. Marcelo y Cristiano se valieron para desarbolar a todo un equipo. Un brasileño y un portugués contra un solo Español. Si el Madrid se llevó la victoria por la mínima fue porque Adebayor se empeñó en rendir homenaje a Julio Salinas. Falló tres duelos con Kameni, uno pasable en la primera parte y dos imposibles en la segunda. Pero no se confundan. El delantero blanco es un jugador extraordinario y dará alegrías donde hoy recibió improperios.

Parecía que el Barça era un árbol tremendamente robusto y sólido. Pero el Sporting hizo lo que la mayoría ni se planteó, movió el manzano. Así que se trataba solo de eso, menear un poco el tronco. El árbol comienza a temer por su salud, oye un ruido de fondo que se acerca por la lontananza. Es el Madrid y su motosierra...

7 feb. 2011

¡VIVEN!

foto As

REAL MADRID 4  REAL SOCIEDAD 1

Mucho se había especulado sobre la rendición de Pamplona, una ciudad donde los agoreros y apocalípticos aseguraban que el Real Madrid había firmado su tratado de Paz. Los diez puntos de desventaja con los que se afrontaba el partido de anoche, parecían una razón demasiado poderosa como para no temer la caída del imperio blanco. Pero el Madrid es un equipo extraño, desconcertante diría yo. Va mejor en las subidas que en las bajadas. Nada peor en la piscina que en mar abierto. En definitiva, un equipo que firma la guerra   donde otros imploran la paz.

La primera parte quizá deparó los mejores 45 minutos de toda la temporada. Fue un canto a la alegría. Ronaldo, Kaká, Özil y Adebayor; ataque demasiado duro para tan blanda defensa. A los ocho minutos Kaká sacó un tiro colocado,  marca de la casa para hacer el 1-0. El talento del brasileño iluminó la oscuridad que sufren otros en el área. Pero como un partido del Madrid sin sufrimiento es como una película de miedo sin sangre, la Real tuvo su momento. Al minuto siguiente Casillas rechazó como pudo un centro envenenado. El balón suelto, lo remató Tamudo con Casillas en el suelo. No traten de buscar una explicación a el cómo o el porqué el balón no entró, Iker no es de este mundo.

Una vez concluido el minuto de gloria de la Real Sociedad; empezó la otra real sociedad, la formada por Ronaldo y Özil. Entre los dos volvieron loca a toda la defensa vasca. Una jugada made in Ronaldo sirvió para que el portugués saciara su sed de gol, 2-0. Pero CR7, con el hat trick de Messi en la retina, quería más. Ronaldo transformó un córner botado por Özil, en un cursillo acelerado de cómo rematar con la cabeza. El Madrid se fue al descanso con tres goles y un sin fin de motivos para creer.

La segunda parte sirvió para confirmar el gran partido de Lass, que recordó al jugador que sorprendió a todos en sus primeros meses de gestación. También Adebayor rayó a gran altura. Un jugador de movimientos torpes pero decisiones hábiles. Siempre eligió la mejor jugada para el equipo, logrando su recompensa con el gol que significó el definitivo 4-1. Antes, la espalda de Arbeloa había devuelto la inmortalidad a Casillas, anotando un gol en propia puerta.

El Madrid superó la primera de las numerosas pruebas que le quedan de aquí al final de Liga, dónde cada jornada se convertirá en una lucha por la supervivencia. Así que se trata de eso, de sobrevivir. Verbo del cual, en el club blanco conocen todas y cada una de las declinaciones.